España
España es un país turístico, acudiendo millones de turistas todos los años atraídos por sus playas, el abundante patrimonio artístico del país, y la variedad de ofertas gastronómicas, además de ser una de las naciones más bellas y ricas en patrimonio cultural del mundo por su amplia variedad de destinos turísticos
El turismo es una de las bases principales de la economía de España. En décadas anteriores se promocionaba casi exclusivamente el turismo de sol y playa, a lo que contribuía (y contribuye) un clima bastante más cálido y soleado que el de otros países europeos. Las temperaturas en verano suelen variar entre los 20 y los 40º o más, y muchas regiones tienen más de 300 días de sol al año, con veranos generalmente secos. Muchas localidades costeras, especialmente en el Levante, se encuentran repletas de hoteles, restaurantes y apartamentos gigantescos al pie de la playa.
La gastronomía española es amplia y variada, con platos tan típicos como la paella, el cocido madrileño, el jamón ibérico, el marisco y productos del mar gallegos y las tapas. El aceite de oliva, del que España es el primer país productor, se emplea en una gran variedad de platos, y es muy apreciado en otros países.
España es el segundo país del mundo que recibe más turistas extranjeros, según datos de la Organización Mundial de Turismo, tan sólo por detrás de Francia, y disfruta de una cuota del 7% del turismo mundial, por delante de Estados Unidos e Italia.
Cataluña es el primer destino turístico de España. Los 15 millones de turistas que recibió suponen un 25,3% del total de las llegadas registradas en toda España, y representan un incremento del 6,9% respecto al mismo período del año anterior.
Según las previsiones de la Organización Mundial de Turismo, la llegada de turismo extranjero a España crecerá una media del 5% anual en los próximos veinte años, lo que hace prever que España recibirá 75 millones de turistas extranjeros en el año 2020, casi 20 millones más que los recibidos en el año 2005.






